Malis minoris

Nombre: Fabián
Ubicación: Pesquería, Nuevo León, Mexico

viernes, junio 11, 2004

¡Esto no es una casa!

El comentario más detestable que he podido escuchar se encuentra en el título de este envío. ¡Cómo detesto que día con día esa sea la justificación de un malestar interno! En vez de buscar un punto de equilibrio entre dos opiniones diferentes, siempre la desdicha y la inconformidad es el punto de quiebre.

Siendo así, son pocas las posibilidades de sobrevivir...

Diariamente tengo que someterme a arduas jornadas de trabajo y a difíciles situaciones que me exasperan. Pero intento que todo tenga al menos un resultado alentador. Siempre lo he dicho: siempre será mejor para mí tener un recinto dónde vivir... que tener que andar causando lástima y molestias.

Sé que para muchos... -y cuento a mucha gente- el dinero es un todo que no pueden evitar... pero no comprendo por qué lo vuelven su universo, si tan solo es un medio para facilitar las cosas. Quizá el que no haya dinero suficiente es el meollo del asunto, pero no puedo aceptar la culpabilidad de una escasez que no provoqué.

Detestaría vivir en la casa de fulano o de perengana y tener que rendir cuentas a terceros... peor aún, que por brindarme albergue se sintieran con derecho de educar a mi familia.

Quizá esto no sea una casa pero es donde vivimos y en nosotros está que se vuelva un hogar.

miércoles, junio 09, 2004

Tercero y contando...

Prácticamente la noticia está dada... de manera extraoficial: se vá.

Con él será la tercera persona que ahueca el ala para encontrar algo mejor para su futuro. Mientras tanto otros tendremos que esperar una buena oportunidad dentro de esta sociedad oportunista que nos trae muy a reserva.

Nadie se siente a gusto con situaciones que hacen que uno tope diariamente con pared. Situaciones que van desde la falta de recursos, la falta de apoyo y la falte de credibilidad.

Prácticamente, me mantengo aquí porque las oportunidades son muy efímeras. Hace una semana, deliraba por una noticia que el joyero me había dado: un hombre necesitaba de un administrador de sistemas y había sido recomendado. Fueron tres noches de indecisión y de balances hasta que me decidí a preparar todo lo necesario e ir tras ese empleo. Toda una noche preparando la currícula y remembrando empleos y oficios adquiridos para ser plasmados a fin de que se conocieran mis capacidades.

Llamé con cierto entusiasmo y al escuchar la voz del interlocutor, pausado y tranquilo como si nada hubiera pasado, a pesar de que me comentaron que andaba urgido, simplemente me di cuenta de que pudo haber sido un comentario nada más.

Ayer, por ejemplo, recibí otra llamada donde me indicaban vacantes en el área de Sistemas de una empresa nacional. Envié con esperanza el documento y quedó todo en buenas intenciones. Por ahora nadie ha llamado para al menos decime que no estoy considerado entre sus posibilidades.

Eso no me afecta.

Lo que si me tiene entregando el alma es la situación en este lugar. Presiones y situaciones que únicamente van a darme pié a salir de aquí... sin empacho alguno.

domingo, junio 06, 2004

Actuar Justificado

Llegamos al mediodía, el local se ubica sobre la avenida Vasconcelos del municipio de Garza García, dentro de uno de los tantos centros comerciales que abundan en la actualidad. Está a unas cuadras de la antigua avenida Marne, cercano al monumento a la vanidad y al egoísmo: el puente "Atarantado". La ubicación era en una zona muy accesible y de mucho aforo, además de que contaba con vidrios polarizados y cámaras de circuito cerrado a la puerta.

Subimos al segundo piso y entramos a una pequeña oficina que asemejaba un consultorio dental o bien un dispensario médico. Tres mujeres esperaban en la fila su atención y un hombre salía al momento de nuestra llegada. Había un pequeño clima artificial funcionando y en el mostrador aparecía el costo de activación de una tarjeta para decodificador, alrededor de $60.00 dólares. Un anuncio pendía de la pared indicando nuevos precios para la nueva temporada, condiciones de garantía y otras pavadas más además de ofrecer el sistema Dish Networks® sin restricciones.

Aquél se apresuró a entregar su tarjeta en la ventanilla y fue a sentarse a mi lado. Una mujer volteó hacia él y le comentó: "¿Qué sistema tiene usted?" a lo que contestó "DirectTV®... bueno PiracTV..." y echó tras de la frase una risa sonora que compartió con la mujer. Mencionaron entreambos la problemática de las caídas constantes del sistema y los rumores del cese de funcionamiento de las tarjetas HU y la llegada de las P4... Entre tanto, otra atractiva mujer discutía por teléfono de la posibilidad de que le fueran conseguidas las tarjetas P4 para asegurar la programación mientras que otra recibía el llamado de su hijo que al parecer le cuestionaba de la posibilidad de que el sistema llegase a funcionar ese mismo día. "Mejor vete con tus primos" respondió, "Dudo que vaya a quedar hoy". En eso la puerta se abrió y un hombre con barba pequeña y poco poblada se dirigió a ella. "Imposible señora... la tarjeta se dañó". Con una mirada de disgusto la mujer le comentó que lo acababa de adquirir, que era nuevo, que ellos se lo habían traído y una sarta de comentarios más. Con una pose seria se le quedó viendo y le dijo: "Puedo conseguirsela... le costaría $80.00 dólares más la activación". "Pero, me dijo que tenía garantía" replicó la mujer a lo que él respondió "si, en tanto la tarjeta no se queme o no la saque del equipo" y ahí quedó esa plática.

La cajera llamó rápidamente a Aquél y le entregó su tarjeta. "No es nada" le dijo y Aquél se despidió con un fuerte apretón de manos. Al cuestionarle porqué no le habían cobrado simplemente me respondió "es garantía".

Quizá esto sea una típica historia de folklore citadino... lo risible -para mí- es simplemente que la gente que se encontraba en el lugar que visité, eran descarados personajes de nivel A (como se les llama en mercadotecnia), de ésos que tienen dinero "para aventar p' arriba" y que se ofenden ante las situaciones como la que un hombre (un miserable) robe un pollo asado para dar que comer a su familia o que bien, si alguien les toca un centavo de su riqueza merece "todo el rigor de la Ley".

Lo que más me sorprende es la forma en que defienden su acción: "No estoy robando nada... sólamente estoy pagando por un servicio". Un servicio que es ilegal de origen. Al pasar por la iglesia de Santa Engracia, besa la medalla que está en el panel de su automóvil y se persigna. "Las señales ahí están, es cuestión de que las tomes".

miércoles, junio 02, 2004

Decisión

Hoy, día dos de junio del año de dos mil cuatro, decidí iniciar un sitio en el cual exponer mis ideas y pensamientos, sin tener que esperar una oportunidad para lograrlo.

Siempre he escrito, o al menos he intentado hacerlo, por lo que creo que esta oportunidad de dejar algo de mi pensamiento en el efímero pero presente espacio digital, es invaluable.

Si Diógenes el Cínico dijo a Alejandro Magno, cuando éste se le plantó de frente para pedir algo de su sabiduría: "apartate que me estás tapando el sol", sin el remordimiento por haber osado decirle eso al Emperador, ¡qué más muestra de que el deseo de libertad de expresión es intrínseco a nosotros!

Las ideas pueden ser muchas y los pensamientos vagos, pero espero que las cosas fluyan solas y sólamente para expresión de mi ser. Hay quienes me han dicho, no recibirás un duro por lo que escribas... mas eso no me preocupa, con que me lean basta. De hecho, no queriendo que me lean guardo ansiedad de que no sea así, porque sino ¿qué sentido tendría el expresar mi opinión?

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